Estrella del Ayer: Sammy Sosa

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Desde finales del año 1956, los dominicanos de diversas generaciones y épocas hemos podido deleitarnos con varias figuras que han tenido carreras brillantes en las Grandes Ligas, independientemente de que otros quieran negar lo contrario o buscar pretextos o excusas de que estuvo empañada por el supuesto consumo de esteroides, y ese es el caso del otrora toletero dominicano Sammy Sosa, nuestra Estrella del Ayer en el día de hoy.

Samuel Kelvin Peralta Sosa nace el 12 de noviembre de 1968 en Consuelo, San Pedro de Macorís, República Dominicana. Proveniente de una familia de escasos recursos, es conocido en el entorno familiar y de amigos como “Mikey”. Es hijo de Mireya Sosa y Juan Montero Sosa, quien falleció de aneurisma cerebral cuando solo contaba con 7 años de edad.

Fue firmado por los Rangers de Texas en 1985, y 4 años después, el 16 de junio de 1989, el dominicano debuta en las Grandes Ligas y pega su primer cuadrangular ante los envíos de Roger Clemens “el Cohete”. Más adelante fue transferido a los Medias Blancas de Chicago, donde jugó por 2 temporadas antes de ser nuevamente cambiado a los Cachorros de Chicago por su compatriota George Bell antes de la temporada de 1992.

Fue en esta franquicia donde Sosa tuvo sus años de gloria, sobretodo en la temporada de 1998, protagonizando junto a Mark McGwire la famosa “batalla de jonrones” que logro acaparar toda la atención del fanático seguidor del beisbol de la gran carpa, ya que estaba de capa caída debido a la huelga de 1994. En esa temporada el dominicano tuvo promedio de .308, con 66 cuadrangulares y 158 carreras remolcadas, y obtuvo el premio de Jugador Más Valioso de la Liga Nacional.

Cabe destacar que Sosa es dueño de varios récords de por vida en la franquicia de los Cachorros, uno de ellos es el de cuadrangulares de por vida, con 545, y también posee la marca en las Grandes Ligas de jonrones en un mes, con 20, el cual estableció en junio de 1998.

El 3 de junio del 2003, Sosa fue expulsado en un juego contra los Devil Rays de Tampa Bay en el 1er inning, cuando los árbitros descubrieron que había estado usando un bate con corcho. Las Grandes Ligas probó y confiscó otros 76 bates de Sosa después de su expulsión, y todos resultaron estar limpios, sin corcho; según sus propias palabras, había usado accidentalmente el bate con corcho, que, según él, sólo se utilizaba durante la práctica de bateo. Como resultado de todo esto, el criollo fue suspendido por 8 partidos, sin embargo, la suspensión se redujo a 7 encuentros después de la apelación el 11 de junio de ese mismo año.

Para el 2004 registra una temporada totalmente diferente a las anteriores que había tenido con los Cachorros, al batear para .253 con 35 jonrones y 80 carreras remolcadas, muy distinto a las que ya había registrado. Sufre una lesión extraña mientras estaba sentado junto a su casillero mientras hablaba con los reporteros antes de un partido en el PETCO Park de San Diego, al estornudar violentamente, causándole un severo dolor de espalda, y fue diagnosticado con espasmos en la espalda y fue colocado en la lista de lesionados. Esto provoco que cayera en una de las peores rachas de su carrera, y no solo eso, sino que también pidió quedarse fuera el último partido de la temporada, el cual fue en casa de los Cachorros ante los Bravos de Atlanta, y dejó el Wrigley Field temprano en el juego. Fue la última vez que vio acción con dicha franquicia antes de ser transferido en el 2005 a los Orioles de Baltimore, donde termino bateando para .221 con 14 jonrones y 45 carreras impulsadas, su peor desempeño desde 1992.

En el 2007 firma un contrato de liga menor por valor de 500,000 dólares con invitación a los spring training, donde Sosa compitió por un puesto en la alineación con su compatriota Nelson Cruz, Jason Botts y otros prospectos.

Al mismo tiempo, los Cachorros de Chicago le otorgaron el no. 21 de Sosa a su nuevo lanzador Jason Marquis, a pesar de que fue usado antes por el dominicano, quien casualmente después conectó su jonrón no. 600 de por vida ante los envíos de Marquis. Esto causó cierta preocupación, debido a los logros de Sosa con los Cachorros, incluyendo su condición de líder en jonrones todos los tiempos en ese equipo.

En sus 18 temporadas en las Grandes Ligas, Sosa tuvo promedio de .273, disparó 2,408 hits, 379 dobles, 45 triples, 609 cuadrangulares, 1,667 carreras remolcadas y 234 bases robadas. Participó en 7 Juegos de Estrellas y obtuvo 6 Bates de Plata.

En los últimos años fuera del beisbol, Sosa ha sido centro de atención cuando aparece frecuentemente en público con la piel ligeramente más clara, lo cual ha molestado a mucha gente de su color original, ya que entienden que con esto está negando su verdadero color de piel. Desde nuestro punto de vista, respetaremos y honraremos a la gran clase de pelotero que fue Sammy Sosa en su época en las Grandes Ligas, y no al mítico y terrorífico personaje de Drácula en que se ha convertido últimamente.

Sammy Sosa

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Adán Soriano
Adán Soriano es egresado de Administración de Empresas de la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM). Actualmente es parte del staff del Gran Bloque Pio Deportes y colabora en Deportes Entre Familia. Lo puedes seguir en su cuenta de Twitter: @AdanSoriano